Arquitectura de logotipo
Versiones principales, secundarias, reducidas y adaptadas a fondos y formatos.
Construimos un lenguaje visual propio para que la empresa sea reconocible más allá de su logotipo y pueda comunicar de forma consistente en cualquier soporte.
Las marcas más reconocibles no se identifican solo por su firma. También utilizan colores, composiciones, tipografías, formas, iconos y estilos de imagen que crean continuidad.
Desarrollamos esos elementos como un sistema, evitando soluciones rígidas que solo funcionan en una presentación inicial. La identidad se prueba en soportes pequeños, grandes, digitales, impresos y físicos.
El resultado debe permitir que diferentes piezas parezcan parte de la misma empresa incluso cuando han sido creadas en momentos distintos.


Seleccionamos y desarrollamos únicamente los elementos que la marca necesita para funcionar con continuidad.
Versiones principales, secundarias, reducidas y adaptadas a fondos y formatos.
Colores principales y auxiliares con referencias para impresión y pantallas.
Familias, pesos, jerarquías y usos para títulos, textos y datos.
Formas, patrones, tramas, marcos o códigos que amplían la expresión de marca.
Criterios fotográficos, iconográficos o ilustrativos para mantener coherencia.
Retículas y ejemplos que muestran cómo relacionar texto, imagen y marca.
No cerramos la identidad hasta comprobar que mantiene su personalidad y legibilidad en diferentes contextos.
Identificamos qué versiones del logo, colores y tipografías existen y dónde se producen inconsistencias.
Diseñamos los recursos visuales y probamos legibilidad, color y composición en tamaños y fondos distintos.
Organizamos versiones y ejemplos de aplicación para que el equipo y los proveedores trabajen con las mismas referencias.

La entrega facilita que la empresa pueda producir nuevas piezas sin deformar o diluir la marca.
Conectamos estrategia, diseño y producción para que la marca funcione en todos los puntos de contacto.
Cuéntanos qué hace tu empresa, qué quieres mejorar y dónde necesitas aplicar la marca. Si ya dispones de logotipo, web o materiales impresos, los revisaremos como punto de partida.
La propuesta concretará las piezas incluidas, las fases de revisión, los archivos que recibirás, los plazos y la inversión. La impresión, rotulación o desarrollo web se detallan cuando forman parte del proyecto.
Consultar qué puede incluir un proyecto →
Diseño que se reconoce. Marca que se aplica.
Un buen proyecto comienza definiendo bien el alcance, las prioridades y el modo en que la marca deberá utilizarse.
Puede incluirlo, aunque también podemos desarrollar el sistema visual a partir de un logotipo existente que tenga calidad suficiente.
Se informa de las condiciones y se seleccionan alternativas acordes al presupuesto y al número de usuarios.
Sí. Se definen referencias adecuadas para los entornos y procesos de producción contemplados.
Sí. El sistema se plantea para incorporar nuevas aplicaciones, campañas o submarcas sin empezar de cero.
Podemos preparar plantillas para presentaciones, documentos o redes en los formatos acordados.
Mediante un manual claro, archivos organizados y ejemplos de uso que reduzcan interpretaciones incorrectas.
Cuéntanos el punto de partida y te propondremos un alcance proporcionado, coherente y preparado para aplicarse.
No necesitas un briefing cerrado. Explícanos qué quieres mejorar y te orientaremos sobre fases, entregables y presupuesto.