Briefing
Recogemos información, objetivos, públicos, historia, competencia y necesidades.
Un proceso claro permite tomar mejores decisiones, reducir cambios basados en gustos personales y construir una identidad útil para el negocio.
El resultado visual solo puede ser adecuado cuando responde al contexto, objetivos y públicos de la empresa. Por eso el briefing y el análisis no son trámites, sino herramientas para enfocar el proyecto.
Trabajamos con puntos de validación definidos. El cliente participa aportando conocimiento del negocio y nosotros traducimos esa información a decisiones estratégicas, visuales y técnicas.
El método es flexible: se adapta a una nueva marca, una evolución, un manual o una aplicación concreta, manteniendo una lógica común.

Separar las decisiones evita mezclar estrategia, concepto, detalle gráfico y producción en una sola revisión.
Recogemos información, objetivos, públicos, historia, competencia y necesidades.
Identificamos oportunidades, riesgos, códigos del sector y problemas de la marca actual.
Proponemos territorios visuales y conceptos antes de desarrollar el sistema completo.
Construimos la solución, ajustamos detalle y comprobamos su funcionamiento.
Probamos la identidad en los soportes que condicionan el proyecto.
Organizamos archivos, normas y entregables para la implantación.
El calendario y número de hitos se adaptan al alcance, pero mantenemos la lógica de comprensión, dirección, desarrollo, validación e implantación.
Analizamos negocio, públicos, competencia, objetivos, condicionantes y soportes prioritarios.
Definimos qué debe comunicar la marca, qué códigos conviene evitar y qué territorio visual puede ocupar.
Construimos propuestas razonadas y comprobamos su funcionamiento en situaciones reales, no solo sobre una hoja en blanco.
Ajustamos la solución elegida y desarrollamos colores, tipografías, grafismos, versiones y normas de uso.
Preparamos los archivos y, cuando se necesita, coordinamos web, imprenta, rotulación, vehículos o ropa laboral.

Además de aprobar el diseño, verificamos que los archivos, normas y aplicaciones contratadas estén preparados para utilizarse.
Conectamos estrategia, diseño y producción para que la marca funcione en todos los puntos de contacto.
Cuéntanos qué hace tu empresa, qué quieres mejorar y dónde necesitas aplicar la marca. Si ya dispones de logotipo, web o materiales impresos, los revisaremos como punto de partida.
La propuesta concretará las piezas incluidas, las fases de revisión, los archivos que recibirás, los plazos y la inversión. La impresión, rotulación o desarrollo web se detallan cuando forman parte del proyecto.
Consultar qué puede incluir un proyecto →
Diseño que se reconoce. Marca que se aplica.
Un buen proyecto comienza definiendo bien el alcance, las prioridades y el modo en que la marca deberá utilizarse.
Depende del alcance. Priorizamos rutas conceptuales diferenciadas y argumentadas frente a acumular opciones superficiales.
Se define en el presupuesto. Trabajamos con revisiones agrupadas para evitar cambios contradictorios y proteger calendario.
Conviene identificar a las personas con conocimiento y capacidad de decisión y evitar comités indefinidos sin criterios comunes.
Analizamos las razones y las relacionamos con el briefing. El proceso permite ajustar dirección sin reducir la decisión a una preferencia aislada.
Sí. El proceso puede desarrollarse presencialmente, online o de forma híbrida.
Se organizan hitos de aprobación y la entrega final incluye los recursos y formatos definidos en el alcance.
Cuéntanos el punto de partida y te propondremos un alcance proporcionado, coherente y preparado para aplicarse.
No necesitas un briefing cerrado. Explícanos qué quieres mejorar y te orientaremos sobre fases, entregables y presupuesto.